miércoles, 10 de noviembre de 2021

Déjalo ser

De cómo Cuando la ayuda se puede convertir en dependencia

Me encontraba realizando mis prácticas docentes del taller 4, en el primer cuatrimestre del año 2021. Ingreso en el jardín del normal 10, en sala de 5 años con divisiones de burbujas de 7 y 8 niños y niñas. A la sala asistían dos grupos en jornadas de una hora y media cada grupo, porque debido a la pandemia, se decidió separar en dos burbujas a una sala para que vayan todos los días y así no perder la vinculación con los compañeros, el jardín y la docente.

En la primera burbuja, asistía Felipe, era un niño que tenía una condición de nacimiento, llamada lisencefalia, es un trastorno cerebral, que provoca que el niño tenga un retraso importante, tanto en el habla como en la motricidad fina y gruesa.

Felipe era un niño de 5 años, muy alegre, sonreía mucho y le encantaba jugar con pelotas, jugaba solo, sus compañeros le buscaban una pelota, para el horario de patio y él intentaba embocar en los aros de básquet.

Felipe podía caminar, un poco más lento que sus compañeros pero lo hacía solo, expresaba sus emociones y sentimientos con una sonrisa que se podía notar a través del barbijo o con un movimiento de cejas y mirada hacia arriba, las docentes me comentaron que estaba en el mismo jardín desde sala de 3 años, los progresos desde entonces eran muy notables y se desempeñaba muy bien de manera autónoma como por ejemplo, sacarse la campera, colgarla en el perchero, dejar su botella de agua junto a las de sus compañeros y elegir un lugar para sentarse, tardaba bastante en realizar todas esas actividades, pero con ayuda lo hacía muy bien y casi al ritmo de los demás.

La docente de sala realizaba adaptaciones curriculares para Feli, la intención de ella, no era que Felipe pudiera hacer las mismas actividades y tareas que sus compañeros, en el mismo tiempo o velocidad, pero sí, se las proponía y lo ayudaba e incentivaba mucho para que lo lograra, tanto la docente de sala como sus compañeros, alentaban cada uno de sus logros, con aplausos y frases como ¡viva Feli! ¡Bravo, lo hiciste muy bien! A lo que Feli respondía con una sonrisa y movimientos de manos. Los días fueron pasando y yo fui conociendo muy bien a Felipe y él a mí, entrando en confianza de a poco.

Un día llegando al jardín, me cruzo a Felipe con su papá y lo saludo con la mano, Feli me saludó y escuche que le dice a su papá, es mi seño. No lo podía creer, entré al jardín y le comenté a la docente de sala, sin darme cuenta el porqué, antes Felipe no hablaba ni respondía a la docente cuando le preguntaba algo.

La docente me comenta que Felipe habla, el necesita entrar en confianza, es hasta que te conozca y va hablar, hace muchas cosas que vos no podés ver, porque todavía no entro en confianza.

Felipe tenía una acompañante personal no docente, (APND), ella ingresaba con él y salía con él. Lo acompañaba en las actividades de la sala, lo llevaba al patio, al baño y todo lo que necesitaba Felipe.

Ella se sentaba a su lado y le tomaba la mano, para que Felipe pudiera escribir en el cuaderno, al igual que sus compañeros las mismas actividades.

Cuando la docente proponía, escribir la fecha en el pizarrón, ella le daba una sutil ayuda para que los niños pudieran descubrir el día, el número y hasta el mes, lo tenían escrito en varios lugares y carteleras cerca del pizarrón y cada uno con adivinanzas se tomaba su tiempo y lo encontraba. Cuando llegaba el turno de Feli, la docente pedía que sus compañeros tengan paciencia y ayuden a Feli a descubrir el número del día. Sus compañeros con paciencia y respeto lo esperaban y lo ayudaban, ya conocían a Felipe y su condición.

Su acompañante, siempre pasaba con él al pizarrón, algunas veces la docente le decía que le permitiera hacerlo solo y ella dejaba un espacio, otras veces le agarraba la mano, le hacía línea punteada con otra tiza, y le decía tenés que seguir la línea y hacer el número. En el cuaderno de Felipe hacía lo mismo, le marcaba lo que debía escribir con la línea punteada, para que el siguiera los puntos y formara la palabra que tenían escribir, algunas veces le agarraba la mano para que lo hiciera, esto ocurría si Felipe no tenía ganas de escribir y se quedaba mirando un punto fijo sin decir nada. Pero otras veces, cuando no recibía la respuesta de Feli, terminaba por completar ella el cuaderno del niño, algunas veces, ví que pintaba sus dibujos y otras veces lo hacía Felipe con la mano de ella sosteniendo la de él y siguiendo las líneas o pintando los dibujos. La docente le preguntaba, ¿Porque no le dejas que lo haga solo? Y ella responde delante del niño: - “porque no lo hace, no agarra el lápiz, y no entiende lo que tiene que hacer”. Felipe no respondía, me resultó tan chocante y triste, que respondiera así delante del niño, porque si bien él no nos hablaba, entendía perfectamente lo que decían de él. Me daban muchas ganas de sentarme a su lado e intentar y mostrarle las propuestas de otra forma.

La segunda y tercera semana de asistir al jardín, me tocaba implementar mis actividades y juegos, estaba muy motivada porque ya conocía a los niños, resolví qué actividades proponer con la docente de sala, e incluso había pensado en adaptaciones para Feli. Lo que no me había dado cuenta, es que para la docente, era casi imposible trabajar con Felipe, hasta que me tocó hacerlo, y esto era, porque trabajar con el niño implicaba trabajar con la acompañante de él.

Cuando yo estaba implementando actividades de matemática, que tenía planificada para la sala, los niños se sentaban en mesas, puestas en ronda mirando hacia el pizarrón, y comenzaba a explicarle lo que íbamos a hacer. Formulaba una pregunta problematizadora y esperaba respuesta de los niños, si ellos tardaban en encontrar respuesta, María, la acompañante de Feli respondía. La primera vez que respondió, yo solo sonreí y los chicos copiaron la respuesta que ella dió, y así llegamos a la solución.

En ese momento, me di cuenta a qué se refería la docente de sala, cuando me planteo que se le estaba complicando trabajar con la acompañante de Feli. Porque a él ya lo conocía, tenían confianza y afinidad, además de que venían trabajando muy bien.

Pero se hacía difícil el trabajo en la sala porque su acompañante no le daba lugar, yo al principio, no entendí lo que me quiso decir y me puse a observar más detenidamente qué pasaba con Feli cuando nadie lo miraba.

En otras actividades, me volvió a suceder lo mismo, que ella responda por el niño o le haga las actividades, e incluso en algunas, que propongo acomodar figuras de menor a mayor los números, le veía a ella acomodándolos, entonces me acerco a Feli y le pregunto, “hola Feli, ¿cómo vas? ¿te ayudo?” y ella me responde:- “estamos bien”.

Cuando termine esa semana de implementación, tenía que hacer una autoevaluación de cómo me sentí, y la verdad es que, me sentía muy segura con el material y las intervenciones, pero, había algo que me decía que estaba fallando, no podía hacer más por Feli, ni hacer lo que me hubiera gustado, me sentía insegura, y hasta incluso enojada con la situación.

Se lo comente a mi profesora de prácticas y ella habló con la docente de sala. Porque yo no supe cómo manejar la situación y esto me estaba jugando en contra, tanto para las prácticas como para la experiencia, y tampoco estaba haciendo lo que debía con respecto al aprendizaje de ese niño.

Supe unos días después, que la docente de sala tuvo una reunión con la directora, para contarle cómo estaba actuando esta persona, ya que, estaba interfiriendo en mis prácticas, pero además en el aprendizaje y en el desarrollo de las capacidades del niño, que eso era lo más importante. Siendo que la función de la APND es andamiar el aprendizaje del niño y en este caso, lo que más hacía era anular la posibilidad de aprendizaje de Feli.

La docente de sala habló con María, y le pidió por favor que cuando yo implementará, me diera espacio para trabajar con Feli. La docente de prácticas, me fue a observar y juntas con su ayuda, pude ponerlo a mover lápices a Feli y pintar una hermosa bandera para el 20 de junio.

En esa última semana de implementación yo pude trabajar con Feli de una manera distinta, pero la realidad es que cuando me fui, seguramente todo volvió a ser como antes, o no, no lo sé, yo no tuve la certeza si la docente, con ayuda de la directora y del grupo de orientación, pudieron lograr cambiar y trabajar con la acompañante de Felipe realizando adaptaciones curriculares para que ella deje de interferir en sus aprendizajes, más bien que pase a acompañarlo, dando lugar para que Feli, además de aprender significativamente, se pueda desarrollar en un ámbito de confianza que le brinde seguridad y respeto, más que propuestas dirigidas y conductistas.


lunes, 8 de noviembre de 2021

Videoconferencia: CONGRESO DE EDUCACIÓN BROWN 2021: CARINA KAPLAN

 


CONGRESO DE EDUCACIÓN BROWN 2021: CARINA KAPLAN

En el 5to congreso de educación EN Alte. Brown 2021: “voces e imágenes de la escuela para pensar la construcción del territorio en común”

Se presenta a Carina Kaplan, ella es doctora en educación con un posdoctorado la universidad de Rio de janeiro de Brasil, además es profesora en la Universidad Nacional de Bs As, y en la universidad Nacional de La Plata, es investigadora principal del consejo nacional de investigaciones científicas y técnicas.

Se la invita al cierre de esta conferencia por su compromiso ético y político con la educación y con los docentes, además de con los niños y adolescentes que caminan el aula.

Se vio también, un video de algunos alumnos de Alte. Brown, donde se recuperan voces de los niños y niñas cuando estaban en cuarentena, sus ganas de volver al aula, volver a la escuela, ver los a compañeros y docentes. Las dificultades que atravesaron, cada uno de ellos en sus casas, por la virtualidad, no poder entender algunas consignas a través de una pantalla y sin tener contacto con los docentes y amigos. Las ganas de volver a presencialidad, y los hábitos que van a seguir dentro del aula como el cuidado de la salud y la seguridad de todos.

Carina retoma la importancia del valor de la escuela para la construcción de identidades y dice que esta pandemia nos está dejando una lección, y es que la conectividad, la virtualidad y la accesibilidad de recursos tecnológicos significa una condición de igualdad imprescindible para los niños de diferentes situaciones contextuales y económicas. Hay brecha tecnológica entre los estudiantes, por eso es tan necesario lograr puentes afectivos, ya que ellos mismos expresan que necesitan del docente, del contacto con adultos y compañeros, con la conexión es importante lograr un lazo emocional, sostenerlo, lograrlo tanto en la presencialidad y como en la virtualidad.

También hace referencia a la variable temporal que es tan importante tenerla en cuenta en la escuela, que la variable tiempo-espacio, se modificaron, entonces tenemos una escuela virtual, el espacio es el que tiene cada uno, en sus casas con su entorno, se logró una escuela virtual, como se pudo lograr, y la experiencia del tiempo también se ha modificado, los horarios, la organización del tiempo, los tiempos de cada uno.

Es interesante pensar en que tenemos una presencia material y una presencia simbólica, dice Karina, “que se encarna en la memoria de los estudiantes, y no invita a recrear otras formas de encuentro y conexión. Es una experiencia de muchos aprendizajes, estamos intentando construir tramas, redes, tejidos y sentidos”.

Crear lazos para que nadie se sienta excluido y nadie se sienta en soledad, los relatos de los chicos reconocen la necesidad de mantener una red sentimental, de estar en la escuela, para no permitir que nadie sienta el sentimiento de exclusión y soledad, es importante el vínculo ya que está en la base de la función pedagógica.

Comenta la importancia de superponer el dolor y el miedo, que mantienen los docentes en secreto, para llevar adelante la tarea educativa, sobre todo sosteniendo a los alumnos y apoyando en sus dificultades, pensando en sus problemas y tratando de mantenerlos bien con apoyo emocional, creando y sosteniendo esos lazos que son tan importantes en la situación pedagógica. Constituir lazos con los otros es lo que nos hace humanos, socializar este dolor, emociones y estos sentimientos que surgieron en este tiempo que todos transitamos de manera diferente.

Habla del miedo, de cómo tramitarlo, por parte de la escuela, enseñar como transitar ese miedo que nos provoca las situaciones que vive cada uno, la escuela enseño y enseña, el cuidado del sí, del otro, y del propio cuerpo, abrazar al otro con gestos y reconocimiento, y como agente educador asume la responsabilidad y con convicción pedagógica, enseñar, amparar, comprometernos con los y las alumnas a través de creer en las escuelas, depositar nuestra confianza en ellas, y confiar en que la escuela puede ser un refugio para nuestras infancias.

 

Palabras que rescato de la conferencia:

Volver a mirar al otro

Trauma social

Esperanza

Organización simbólica

Confianza

Desigualdad

Inclusión

Cuidado del otro

Perspectiva de equidad

Experiencia corporal

Apapacha, acaricia con el alma

Escuela como agente educador

sábado, 6 de noviembre de 2021

Experiencia cultural: El tríptico de la Infancia.

 


Esta ubicado en Santa Fe. Rosario

Es proyecto que sale del ministerio de cultura, es un espacio dividido en tres lugares, organizados y divididos en tres espacios donde los chicos y las chicas pueden elegir y disfrutar: La granja de la infancia, el jardín de los niños y la isla de los inventos.

Es para que los más chiquitos tengan contacto con estas diferentes instancias, con la naturaleza, con las ciencias, con las tecnologías, es un espacio gratuito y abierto a todos los niños de la cuidad, para generar inclusión a través de las distintas posibilidades que brinda el lugar.

Es un espacio que tiene que ver con lo educativo, pero de manera informal.

En un sector encontramos “la granja” ahí, la idea es que ellos puedan vivenciar cuestiones desde el cuerpo, los sentidos, el contacto con los animales, con el espacio verde, dar un paseo.

En el sector de la isla de los inventos, los niños tendrán acceso a las ciencias, arte, se encuentran con sectores para crear, tener acceso a las tecnologías, hay dispositivos lúdicos para que puedan vivenciar a través del cuerpo, a través de lo lúdico, no tanto como un dispositivo de enseñanza sino mas bien de juego y entretenimiento.

En el sector del jardín de los niños, esta recreado como un bosque, para plantear un mundo de ilusiones, para crear y vivenciar situaciones de niños, imaginar situaciones mágicas, hay una máquina de imaginar, que te hace sentir que estas volando para que ellos imaginen situaciones y formas de vivenciar la infancia.

Es un hermoso lugar, para que todos los niños de la cuidad, puedan pasar momentos en familia y con amigos explorando, creando y potenciando la creatividad y la imaginación.

 

Relato autobiográfico temático.

Mi experiencia se basa en uno de los momento mas largos y tristes de mi adolescencia sino decir el peor. Los últimos años de la secundaria, cursaba en la misma escuela donde asistí toda mi vida, desde primer grado, con los mismos compañeros, docentes que conocía de toda la vida y progresivamente mi paso por la escuela iba empeorando y haciéndose cada vez mas tedioso.

Estando en el anteúltimo año de secundaria quiero resaltar las palabras de una docente que me seguía constantemente, tratando de que no dejara el colegio e insistiendo que no me deje vencer por los malos tratos de mis compañeros, que día a día se empeñaban en hacerme pasar los peores días de mi vida y de mi juventud, lo siguieron haciendo y lograron su cometido.

Tenia una compañera tocaya mía que me insultaba por todo, si participaba en clase, ella hacia algún comentario para que todos se burlaran de mi, si yo participaba de algún deporte o evento buscaba la forma de hacerme hacer el ridículo, siempre lo lograba y siempre todos terminaban tentados aunque eran mis "amigas", eran muy chistosas sus ocurrencias, al correr de los meses fue llenándose de gente que la acompañaba y cada vez eran mas las personas que trataban de hacer reír al curso a costa mía. Insultaban a mi familia, mi forma de vestir, mi situación económica, mis partes del cuerpo, mis facciones, todo era gracioso en mi para ellos.

Paola, se llama la que en su momento era mi profesora de economía, me alentaba siempre cuando después de clase me encontraba llorando o me veía que no iba a los recreos como todos los demás, yo siempre me quedaba callada y nunca quise contarle a nadie lo que me pasaba, pero ella escuchaba, no se hacia la sorda como las demás docentes. Un día, se acercaba fin de año y todos muy ansiosos por hacer las remeras y la bandera de la promoción nos identificaríamos con un avatar que luego imprimiríamos en tela. Algunos compañeros con dotes de dibujantes nos retratarían, ella fue entregando los avatar de cada uno y cuando llega mi turno pega el mío en el pizarrón, el dibujo era un pescado bagre con el uniforme del colegio.

Todos al unísono riéndose de mi avatar, yo haciéndome la fuerte, lo despegue del pizarrón, y les dije me gusta, no dije mas nada al respecto porque era una de mis amigas quien había retratado a todos mis compañeros, no se si fue triste que ella me dibujara así o que accediera al pedido de esta otra compañera que siempre me molestaba, a veces no sabia si me molestaba mas que todos se burlaran de las payasadas de mi compañera, que me hablaran luego de que pasaran estas cosas como si nada pasó, o en sí las cosas que ella hacia.

Mi maestra Paola viendo todo esto se dispone a hablar con mi compañera a modo de queja, nunca supe que le dijo, pero luego me llamo a mi para tener una charla, motivadora como siempre, aunque ya no tenia palabras para seguir motivándome me dijo que yo era una persona muy fuerte y sabia, "a veces las personas nos intentan rebajar para que no se vea lo que ellas son en realidad" no entiendo le dije y me responde "vos tenés ALGO que ella quiere o le gustaría tener" yo me reí y le dije, que dice? que puedo tener yo, increíble, pensando que ella tenia un montón de amigos y de personas que siempre la seguían, me sigue insistiendo "vos sos lo que a ella le gustaría ser, entonces te critica, busca las cosas malas de vos e intenta hacerte sentir mal, para que nadie note que en realidad es ella la que no esta conforme con lo que le toca vivir".  

Hasta el día de hoy cada vez que vuelvo a mi pueblo y la veo me dan ganas de abrazarla y llorar, por todas las veces que estuvo para alentarme y creyó en mi, yo por mi parte la recuerdo pero no pude, no pude ni contestarle nunca a mi compañera, ni insultarle, ni defenderme, el ultimo año de secundaria me la hizo peor, cada vez que me insultaba yo con la mirada llorosa solo pensaba en las cosas que me había dicho Paola aquella vez, pero sus palabras me herían siempre, fuerte y profundo, de alguna forma, mas o menos, pero me terminaron afectando tanto que no fui mas al colegio y quede libre el ultimo año teniendo que rendir en diciembre todas las materias.

Mi compañera ganó. Pero yo aprendí en ese año de clase, que persona quiero ser, siempre lo tuve claro a partir de las palabras de Paola, nada me tambalea, cuando sé que algo está bien, soy perseverante, decidida y quiero ser esa docente que siempre está para ayudar, poner orden y nunca nunca dejar que maltraten a un alumno, niño o niña o a cualquiera haciendo oído sordo, mirando para otro lado. Hay veces que me duele tanto el maltrato a otras personas que no puedo defender en el momento, pero apoyo tanto a la persona que lastiman que termina siendo de ayuda, pero la huella que me quedó es que un docente no debe dejar pasar algunas cosas que parecen cosas de chicos, por mas mínimo que parece nunca sabemos lo que esta viviendo la otra persona, y cuando se trata de alumnos ambos son víctimas por algo tienen ciertas actitudes

Déjalo ser

De cómo Cuando la ayuda se puede convertir en dependencia Me encontraba realizando mis prácticas docentes del taller 4, en el primer cuatrim...